Skip to content

Jockey Club (1919)

Taladrid se fue a ver a la presidenta de la Sociedad de Beneficencia de la Capital. Como principal argumento de convicción, además del artículo de “La Nación”, Taladrid esgrimió mi condición de huérfano que había sido amparado por esa Sociedad, la cual en cierto modo, estaba obligada a seguir dispensándome su protección. Al poco tiempo habían resuelto patrocinar una exposición de mis obras, que se realizaría en uno de los salones del Jockey Club. La aristocracia y el pueblo, alternaban en los salones alfombrados.

Leer más

Galería Witcomb (1918)

Don Pío Collivadino y Taladrid me impulsaron a realizar mi primera exposición. Ella se realizó en el 4 de noviembre de 1918 quedó inaugurada en plena calle Florida la exposición de pintura de “el Carbonero” de la Boca. El éxito fue rotundo.

Leer más

Salón de los Recusados (1914)

En 1914 asistí a otra exposición colectiva, que se anunció valientemente con el título de Salón de Recusados. Se realizó en un local de la calle Corrientes 655, que nos cedió la Cooperativa Artística. Todos los expositores que habíamos sido rechazados en el Salón Nacional y resolvimos apelar de esa injusticia ante el tribunal de la opinión pública. Entre los principales cabecillas de aquel movimiento de protesta artística y gremial estaban Agustín Riganelli, José Arato, Juan Brignardello, Florencio Sturda, Juan Grillo. Nosotros hicimos escuela con aquel Salón de Recusados de 1914, que rehabilitó un poco la calificación lapidaria de “rechazado”.

Leer más

Caballeros de la Orden del Tornillo (1948-1974)

Pocos años después, Quinquela estaba en el centro de una de las más importantes tertulias de Buenos Aires, “La Peña” del café Tortoni. Luego, al disolverse, sus actividades se trasladaron al taller del artista, quien institucionalizaría la bohemia, dando origen, en 1948, a la “Orden del Tornillo”. En términos muy similares a los de la nota anterior, de 1918, Quinquela y los cófrades del tornillo exaltaban las virtudes de la “locura”, frente al mundo de los “cuerdos”: Para la gente esclava de las preocupaciones e intereses materiales, los hombres de espíritu viven en estado de locura. Y creen burlarse de nosotros al llamarnos locos. Los artistas hemos aceptado con buen humor esa calificación de locos [...] Caímos en la cuenta que también podíamos burlarnos nosotros de la vanidad en boga entre los cuerdos.

Leer más

Sonoros homenajes

"Va la chatita arenera / De oro en polvo, bien cargada / Huele a brea la ribera / Grúas, hierros, barcos, dragas. / Y se ve por la ribera / Agobiados por su carga / Hombres fuertes, pechos amplios / Cuello recio, juventud…! / ¡Es la grúa que levanta recia!… / ¡Es la lancha que remolca fuerte! / ¡Es el cable que se amarra hoy / Y mañana se suelta…! / Chimeneas que despiden humo / Que parecen ocultar el sol / Fraguas rojas... un infierno… / ¡Martilleos y calor!" (Extracto de “Quinquela”- Letra : Celedonio Esteban Flores - Música : Argentino Valle)

Leer más

Quinquela cumple 80 años (1970)

A pesar de haberse negado a recibir agasajos especiales en oportunidad de cumplir 80 años, el pintor Benito Quinquela Martín ha recibido en la ocasión muchas pruebas de afecto y respeto. En La Boca - su “República - se había pensado hacer una gran demostración pero el artista no la aceptó, prefiriendo recogerse y festejar la fecha con senecilles entre algunos íntimos. Resultó que fueron muchos los de ese círculo y, por lo tanto, muchas también las demostraciones. No hubiera podido ser de otro modo: Quinquela Martín es de La Boca. (La Prensa, 3 de marzo de 1970).

Leer más

Inmortalidad

Su nombre, familiar a muchas generaciones de argentinos, se fue identificando paulatinamente a medida que lograba plasmar su obra pictórica, en un barrio de características bien definidas, sobre el cual él, a su vez, fue transmitiendo su propia personalidad y su visión tan particular del color. Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que Quinquela Martín iluminó con sus colores a todo un barrio. (Recorte de prensa del 28 de enero de 1977).

Leer más

Una vieja idea en mi cabeza (1933)

Entre mis amigos de “La Peña” y de la Boca se contaba también el escribano Romualdo Benincasa. Una noche, mientras nos dirigíamos de la Boca a “La Peña”, le comuniqué mi propósito de dotar a la Boca de una fundación de carácter artístico. Era una vieja idea que se me había metido en la cabeza y que no podía desechar. Y como las ideas que se fijan en la mente no hay más remedio que realizarlas, forzosamente tenía yo que realizar la mía, por un imperativo psicológico. Estudiamos el asunto y, al fin, dimos con la fórmula. La fundación consistiría en un museo con estudios para artistas y un restaurante para el público.

Leer más

Museo de Bellas Artes de la Boca (1938)

Si bien los beneficiarios inmediatos de este ambicioso proyecto que vinculaba indisolublemente creación artística y acción educativa debían ser los niños y jóvenes boquenses, Quinquela no concibió un museo referido exclusivamente a producciones artísticas del barrio, sino que su colección debía brindar un panorama exhaustivo del arte argentino, teniendo como una de las principales finalidades la de participar en procesos educativos tendientes a forjar un fuerte sentido de pertenencia nacional.

Leer más

Lactario Municipal (1947)

El director de los lactarios de la Municipalidad, Dr. Saúl I. Bettinoti, hizo saber de la importancia de un servicio de estas características para el barrio de La Boca. Una vez donado el terreno por Quinquela, se comenzó la obra. El Lactario Municipal Nº 4 se inauguró el 4 de octubre de 1947, con la presencia del intendente municipal, doctor Emilio P. Siri, secretarios, numerosos invitados y una gran convocatoria de vecinos que entonaron el Himno Nacional al son de la Orquesta de Arte Popular de Juan de Dios Filiberto.

Leer más
Volver arriba