Saltear al contenido principal

Caminito (1959)

Primero fue un arroyo que desembocaba en el Riachuelo, luego ramal de carga del Ferrocarril de La Boca clausurando el servicio en 1928. En el potrero de “La Curva” jugaban los niños. En 1954 cuando se retiran las vías y durmientes del ferrocarril se torna intransitable, y se empezó a juntar basura. Inmediatamente Arturo Carrega —propietario del almacén naval de Magallanes e Iberlucea— limpió el espacio y pone pilares para que no lo transiten vehículos. Aníbal, su hermano, pensó en ir más allá y le llevó a su gran amigo Quinquela una propuesta.
Leer más

Escuela de Artes Gráficas (1940-1947)

El solar en cuestión, que está aquí al lado de la escuela, o sea en Pedro de Mendoza 1777 al 1779, tiene veintiún metros de frente y ciento nueve de fondo, les digo estas dimensiones para que se den cuenta de que con un edificio de tres pisos, tal como lo señala el proyecto, se podrá levantar un instituto modelo dedicado a los aspectos de las artes gráficas, como todavía no existe en el mundo. [...] Creo que en nuestro país la educación de la juventud necesita de escuelas de carácter técnico que formen hombres de auténtica preparación en los diversos oficios. Alguna vez ha de terminarse con tanta improvisación como hay ahora”
Leer más

Instituto Odontológico Infantil (1950-1959)

Este proyecto se puede rastrear en la documentación en el vasto archivo personal de Quinquela que el museo atesora. Una carta fechada el 7 de febrero de 1950 escrita por el Doctor Ricardo Borria le informa del estado de la salud odontológica en la zona sur de la Ciudad y los primeros lineamientos para un futuro centro odontológico. Las estadísticas provistas abruman por la cantidad de extracciones dentales. Quinquela vuelve a proceder de la misma manera que las anteriores ocasiones. El 7 de noviembre de ese mismo año le escribe al Ministro de Salud Pública, Dr. Ramón Carrillo, ofreciendo el terreno en donación para la construcción de un Instituto Odontológico Infantil y el aporte de sus murales.
Leer más

Lactario Municipal (1947)

El director de los lactarios de la Municipalidad, Dr. Saúl I. Bettinoti, hizo saber de la importancia de un servicio de estas características para el barrio de La Boca. Una vez donado el terreno por Quinquela, se comenzó la obra. El Lactario Municipal Nº 4 se inauguró el 4 de octubre de 1947, con la presencia del intendente municipal, doctor Emilio P. Siri, secretarios, numerosos invitados y una gran convocatoria de vecinos que entonaron el Himno Nacional al son de la Orquesta de Arte Popular de Juan de Dios Filiberto.
Leer más

Jardín de Infantes (1944-1948)

Un paso más en el proyecto social de Quinquela fue en 1944 la donación del terreno en la calle Lamadrid 648, entre Palos y Del Valle Iberlucea, contiguo a la Escuela Pedro de Mendoza, para la construcción del primer Jardín de Infantes oficial de La Boca. Una demanda que tenía bastante antigüedad en el barrio. Se inauguró el 23 de octubre de 1948. El edificio estuvo decorado por el pintor Roberto Rannazzo y representa escenas y personajes infantiles. En el patio, las aulas y los objetos reina el color.
Leer más

Museo de Bellas Artes de la Boca (1938)

Si bien los beneficiarios inmediatos de este ambicioso proyecto que vinculaba indisolublemente creación artística y acción educativa debían ser los niños y jóvenes boquenses, Quinquela no concibió un museo referido exclusivamente a producciones artísticas del barrio, sino que su colección debía brindar un panorama exhaustivo del arte argentino, teniendo como una de las principales finalidades la de participar en procesos educativos tendientes a forjar un fuerte sentido de pertenencia nacional.
Leer más

Escuela Museo Pedro de Mendoza (1936)

Tres años largos transcurrieron entre la idea y el hecho, y por fin llegó el día de inaugurar la Escuela Museo Pedro de Mendoza, en plena Vuelta de Rocha. Y ese día me compensó con creces de todas las amarguras pasada. Fué el 19 de julio de 1936. En esa fecha la Boca estuvo de fiesta, vibró de alegría y de entusiasmo, como en sus grandes días, y yo me puse contento por haber podido darle alegría a mi barrio. La inauguración fue todo un acontecimiento, y de ello quedó constancia en las crónicas de los diarios.
Leer más

Una vieja idea en mi cabeza (1933)

Entre mis amigos de “La Peña” y de la Boca se contaba también el escribano Romualdo Benincasa. Una noche, mientras nos dirigíamos de la Boca a “La Peña”, le comuniqué mi propósito de dotar a la Boca de una fundación de carácter artístico. Era una vieja idea que se me había metido en la cabeza y que no podía desechar. Y como las ideas que se fijan en la mente no hay más remedio que realizarlas, forzosamente tenía yo que realizar la mía, por un imperativo psicológico. Estudiamos el asunto y, al fin, dimos con la fórmula. La fundación consistiría en un museo con estudios para artistas y un restaurante para el público.
Leer más

Inmortalidad

Su nombre, familiar a muchas generaciones de argentinos, se fue identificando paulatinamente a medida que lograba plasmar su obra pictórica, en un barrio de características bien definidas, sobre el cual él, a su vez, fue transmitiendo su propia personalidad y su visión tan particular del color. Podemos decir, sin temor a equivocarnos, que Quinquela Martín iluminó con sus colores a todo un barrio. (Recorte de prensa del 28 de enero de 1977).
Leer más

Quinquela cumple 80 años (1970)

A pesar de haberse negado a recibir agasajos especiales en oportunidad de cumplir 80 años, el pintor Benito Quinquela Martín ha recibido en la ocasión muchas pruebas de afecto y respeto. En La Boca - su “República - se había pensado hacer una gran demostración pero el artista no la aceptó, prefiriendo recogerse y festejar la fecha con senecilles entre algunos íntimos. Resultó que fueron muchos los de ese círculo y, por lo tanto, muchas también las demostraciones. No hubiera podido ser de otro modo: Quinquela Martín es de La Boca. (La Prensa, 3 de marzo de 1970).
Leer más
Volver arriba