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Conventillos en primera persona

Un espacio desde donde iremos volcando historias de vecinos que habitaron los conventillos de antaño y los de hoy…

Abel en el Conventillo de la Paloma

Abel llegó de Chaco a los 15 años. Empezó a trabajar en un taller de autos y hoy hace más de 40 años que continúa viviendo en el barrio. Siempre fue amante de los lugares populares con historia, y es por eso que hace unos 25 años no solo vive en el mítico conventillo La…

Lito y La Boca en tiempo de inmigrantes

Mi padre llega del Giovinazzo, Bari. En el ‘29 llegan mi mamá y mi hermana mayor. Diez años después falleció mi padre y quedamos seis hermanos con mi madre. Vivíamos en un conventillo. Todos salíamos a trabajar. Yo hacía el reparto de una verdulería a las 5 de la mañana. A esa hora abrían los…

Antonio y su llegada al Conventillo Altos de Moiso

“Nací en Santa Fe, trabajé en La Forestal inglesa, fui boyero y amansador de animales. Llegué a Buenos Aires en 1950. Enseguida recalé en San Telmo alquilando una pieza en una casa de familia. Vivíamos tres como en un calabozo. Conseguí trabajo frente a la CGT, en una canchita de pelota, haciendo los cimientos de…

Teresa y una infancia feliz en su viejo conventillo

Nací en un conventillo detrás de la fábrica de Alpargatas, a media cuadra de la Plaza Matheu. Mi viejo italiano, era maquinista de a bordo de barcos transatlánticos. Viajes de 45 días. Mi mamá hija de gallegos. Yo viví una Boca portuaria llena de trabajo, de alegría. Con barcos que venían del Paraná con madera…

Solange. De Montevideo a La Boca

Vivo en La Boca hace 35 años. Vine de Montevideo por cuestiones políticas y económicas. La Boca, era lo más parecido, lo que más tenía que ver con mi idiosincrasia, por la forma de ser de la gente. Acá me sentía muy cómoda. Había muchos centros comerciales, estaban las cantinas, todavía la gente iba a…

Sabina. De Italia a un conventillo de La Boca

{en perfecto cocoliche} …yo llegué de Molfetta en el año ‘50, en el barco ‘Castel Verde’. De Napoli a Messina, Génova, Lisboa, Dakar y llegamos a Brasil. Vimos el Cristo y todos contentos. Santos, Montevideo y luego Buenos Aires. Vivíamos en un conventillo con otros italianos, españoles, entrerrianos. En esa zona la mayoría trabajaba en…

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