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Esta parte del barrio está prácticamente igual a cuando llegué. Faltan los vecinos, pero no se perdió la característica de ser un barrio de casas bajas.

‘Venta de frutas y verduras de Ricardo García’ lleva casi 40 años en Vilela y Tronador. “Esto era una zapatería. En el sesenta y pico empezó como verdulería. Yo vine por un primo que necesitaba un empleado por 20 días y me terminé quedando. ‘Voy a probar un par de años’ me dije, y acá estoy. Esta parte del barrio está prácticamente igual a cuando llegué. Faltan los vecinos, pero no se perdió la característica de ser un barrio de casas bajas, y de gente vieja. Hace poquito se nos fue Horacio, el vecino más longevo, con 102 años. Tengo por lo menos unos 12 clientes que son los mismos que cuando empecé. Ahora atiendo a sus hijos y sus nietos. Nací en este barrio, al lado de la Nestlé. Hoy lo llaman ‘bajos de Núñez’, pero no, ¡es Saavedra! Es ‘el barrio de Los Tachos’, como se le decía antiguamente, porque había un taller mecánico grande que arreglaba taxis Siam Di Tella, y cuando pasabas por ahí era normal encontrar 30 o 40 taxis, lo único que se veía ahí era negro y amarillo. Nuestra cancha era la vereda de la Nestlé, que le puso luz de mercurio a toda la calle cuando no había en ningún lado, ¡para nosotros era un estadio! A las 3 de la mañana era de día, era una cosa de locos.  Por la zona de Balbín había muchos bares, estaba el Platense, un bar largo, donde paraba Gatica y había un señor que rompía las guías con las manos. Lo sé porque mi abuelo vivía por Ruiz Huidobro, y mi papá me llevaba a tomar un vermú los domingos con él. Estaban el Tren Mixto, La Sirena, La Alborada y Los Picapiedras y una pizzería que se llamaba San Quintín en Tamborini y Balbín adonde iba Goyeneche a tomar campari. Avenida del Tejar, hoy Balbín, era una calle empedrada con una plazoleta en el medio, y en la esquina de Plaza había un busto de Almafuerte que lo fueron corriendo. La última vez que lo vi estaba por Miller y Balbín [Risas]. Muchos dicen que es un barrio que no progresa, y yo digo que no, no es un barrio que no progresa, es un barrio que eligió vivir así. Un edificio no te trae progreso…  Saavedra es diferente a un barrio donde todo es de paso. Acá de repente tenés 2, 3 clientes y se arma una reunión futbolística de una hora. He logrado tener pocos clientes y más amigos. Mis clientes ya dejaron de ser clientes para ser amigos, porque realmente es lo que son. 

 

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