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Elizabeth Jelin

Elizabeth Jelin (Shevy) nació en Buenos Aires el 9 de septiembre de 1941. Sus padres, ambos judíos de Polonia, llegaron a la Argentina en la década del ´30. En 1930 arribó su padre que, con 18 años, se instaló en Eldorado, provincia de Misiones. Siguiendo el camino de sus hermanos mayores que habían llegado antes a Posadas, tuvo un almacén de Ramos Generales. Luego trabajó en el comercio de la madera. Su madre, criada en el mismo pueblo, desde pequeña amiga y luego novia de su padre, llegó unos años después, en 1938. Se casaron en el Hotel de Inmigrantes, porque en ese momento Argentina ya había prohibido la entrega de visas a judíxs, a menos que fuera como reunificación familiar. Tuvieron cuatro hijxs: un varón y tres mujeres.

Shevy vivió los primeros años de su infancia en Misiones, y en 1946 la familia se trasladó a Buenos Aires, al barrio de Parque Chas. Su educación combinó la asistencia a la escuela pública por las mañanas con la escuela judía por las tardes. Recuerda que fue precisamente en la escuela judía donde se despertó su interés por el conocimiento en general y por la sociología en particular, a través de una docente que la inspiró a pensar la sociedad.

Dado que rindió libre varios años de la escuela primaria y secundaria, ingresó a la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires con apenas 16 años. Cursó la carrera de Sociología entre 1958 y 1962. Si bien al comenzar la universidad dudaba si seguir Psicología, Sociología o Ciencias de la Educación, al atravesar las materias introductorias comunes, se decidió finalmente por Sociología. Algo del “entorno social” de esa incipiente carrera la cautivó.

Recuerda como una característica importante de los primeros años de la carrera que dirigía Gino Germani que además del plantel estable de docentes (integrado, entre otros, por Tulio Halperín Donghi,  Luis Aznar, Ángel Vassallo, Norberto Rodríguez Bustamante, Mario Bunge, Gregorio Klimovsky, Torcuato Di Tella, Ruth Sautu y José Luis Romero, a quien recuerda como un docente excepcional) participaban profesorxs invitadxs del extranjero: Irving Louis Horowitz, Kalman Silvert y Aaron Cicourel fueron algunos de ellos.

Su incursión en la docencia universitaria fue en la materia de Psicología Social que dictaba Enrique Butelman. Shevy trabajaría junto a él y su esposa Ida, con quienes estableció, además, un estrecho vínculo afectivo. Es a través de Butelman, entonces director de Editorial Paidós, que Shevy participó en la traducción de textos del inglés y recuerda los intensos debates que se daban a la hora de traducir los conceptos para crear un vocabulario en castellano para las ciencias sociales.

Al terminar la carrera, obtuvo una beca de iniciación del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas. En 1964 viajó a México, junto a quien fuera su marido en ese momento, el sociólogo Jorge Balán. Se instalaron en la ciudad de Monterrey. Allí se desempeñó como investigadora visitante en el Centro de Investigaciones Económicas de la Universidad de Nuevo León y como docente en la carrera de economía de esa universidad. Desde allí entró en contacto con Harley Browning, director del Population Research Center de la Universidad de Texas. A partir de intereses compartidos, desarrollaron un proyecto de investigación en Monterrey, sobre migración, estructura productiva y movilidad social en Monterrey. Ese proyecto fue la base para la elaboración de su tesis doctoral en la Universidad de Texas en Austin, donde obtuvo su doctorado en 1968.

Fruto de esas investigaciones acerca de Monterrey es el libro que publicaron en conjunto (Balan, Browning y Jelin) en el año 1973, titulado: Men in a developing society: geographic and social mobility in Monterrey –  luego traducido al castellano y publicado por Fondo de Cultura Económica.

De sus años de formación doctoral recuerda la lectura de los textos de Charles Wright Mills, especialmente de La imaginación sociológica. Si bien en la Universidad de Buenos Aires ya había trabajado con ellos es en este tiempo de formación en Estados Unidos que la idea de Wright Mills de ubicar a la sociología entre la inquietud sociológica y el mundo público se convierte en una marca indeleble de su trayectoria.

En 1969, unos meses después de que ambos defendieron sus tesis doctorales, se trasladaron a Nueva York. Balán consiguió un puesto en New York University (NYU) y Shevy enseñó en el City College of New York (CCNY) durante un par de años, hasta 1971. Allí se desempeñó como docente (assistant professor), enseñando sociología del desarrollo y sociología urbana. Recuerda el efervescente clima cultural de la ciudad, con la guerra de Vietnam, los comienzos de la ola feminista y los movimientos contestatarios. Caracteriza a Nueva York en esa época como “un verdadero hervidero, una revolución”. Durante esa estadía nació su hijo mayor, Pablo.

Pero los desafíos académicos y las mudanzas no terminarían allí. En 1971 se trasladó a Brasil y se incorporó al Centro Brasileiro de Análise e Planejamento (CEBRAP). Creado en 1969 por un grupo de profesores expulsados de diversas universidades por la dictadura militar, el CEBRAP buscó establecerse como un espacio de producción de conocimiento crítico e independiente en Brasil. Shevy se integró a un grupo de estudios que, desde una perspectiva marxista, analizaba la fuerza de trabajo. Allí participaban, entre otros, el sociólogo Fernando Henrique Cardoso, el economista Paulo Singer, la demógrafa Elza Berquó, el sociólogo Francisco de Oliveira. También participaba Vilmar Faria que aportaba una perspectiva cuantitativa a las indagaciones. En ese marco realizó investigaciones sobre la estructura ocupacional de Salvador de Bahía y en particular sobre el trabajo de las mujeres. Buscaba problematizar la relación entre producción y reproducción social. Al mismo tiempo, se interesó por explorar la organización obrera y el sindicalismo, acercándose a temas vinculados con los movimientos sociales y la acción colectiva, que desarrollaría años más tarde.

Los contratos que tenían ella y Balán en Brasil finalizaban en 1973. Evaluaron un abanico de posibilidades: Flacso-Chile, Estados Unidos, quedarse en Brasil. Pero optaron por volver a Buenos Aires. Habían pasado nueve años desde su partida. Al regreso, Balán se incorporó al Instituto Di Tella y Shevy investigaba con el financiamiento de una beca postdoctoral del Social Science Research Council (SSRC). Continuó con la investigación de sindicalismo y movimiento obrero. Recuerda que el financiamiento no estaba radicado en ninguna institución, por lo cual trabajaba en su casa. Coordinaba, además, una comisión sobre movimiento obrero del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) en la que participaban, entre otros, Francisco Weffort, Juan Carlos Torre, Daniel Pécaut y Francisco Zapata.

En 1975, un año antes del golpe militar en la Argentina, participó de la creación del Centro de Estudios de Estado y Sociedad (CEDES) junto a un grupo de académicos e intelectuales: Guillermo O’Donnell, Marcelo Cavarozzi, Oscar Oszlak y Horacio Boneo. Las experiencias previas del CEBRAP y FLACSO-Chile marcaban, de algún modo, los caminos. El CEDES fue un espacio para el desarrollo de investigación crítica y resistencia a la dictadura militar. El CEDES, tal igual que el Centro de Investigaciones Sociales sobre el Estado y la Administración (CISEA) con el que compartía oficinas, eran ámbitos prácticamente masculinos. Al principio, Shevy era la única mujer. Más tarde se incorporaron María del Carmen Feijoó, Beatriz Schmukler, Silvina Ramos y Liliana de Riz. Shevy se desempeño como Investigadora Titular del CEDES hasta 1993 y fue directora del CEDES entre 1978 y 1980.

Desde principios de los ´80 profundizó estudios vinculados a la familia, la vida cotidiana y el mundo de la domesticidad. Un camino que se abrió, en parte, como consecuencia de las dificultades de ingresar a hacer investigación en fábricas en tiempos de dictadura. Así, las indagaciones se redireccionan a la problematización de lo que ocurría en las casas de los sectores populares, fértil terreno que dará lugar a una serie de libros y artículos. Entre ellos, el trabajo publicado con María del Carmen Feijóo: Trabajo y familia en el ciclo de vida femenino: el caso de los sectores populares de Buenos Aires. (Buenos Aires: CEDES, 1980), Familia y unidad doméstica: mundo público y vida privada (Buenos Aires: CEDES, 1984), y años más tarde el ya clásico “Pan y afectos: la transformación de las familias” (1998).

Con el regreso de la democracia, ingresó a la carrera de investigación del CONICET y al dejar el CEDES en 1993, participó un par de años en el Instituto Gino Germani (UBA). En los años de la transición democrática, Shevy inició una línea de trabajo sobre la categoría de movimiento social y la dinámica de los actores colectivos en el escenario argentino, que se plasmó en el texto “Otros silencios, otras voces: el tiempo de la transición en la Argentina” (1986) y luego en el libro “Movimientos sociales y democracia emergente” (1987). Sus trabajos sobre acción colectiva, democracia y derechos humanos continuaron en las décadas siguientes, incorporando desde el inicio una mirada regional sobre el fenómeno.

Por estos años comenzó también su acercamiento al Instituto de Desarrollo Económico y Social (IDES). Ya era socia y había dictado cursos allí, pero sus vínculos con la institución se fueron consolidando con el paso del tiempo y se incorporó como investigadora a mediados de los años noventa. Siguió investigando sobre movimientos sociales, familia y vida cotidiana, con un énfasis en las luchas por la ciudadanía y los derechos humanos, con una perspectiva feminista.

Hacia fin de siglo XX, dirigió un programa latinoamericano que se proponía desarrollar el campo de estudios sobre memorias sociales y la formación de investigadorxs jóvenes en ese campo. El Programa sobre Memoria Colectiva de la Represión, organizado desde el Social del Science Research Council (SSRC), reunió a más de sesenta becarios de distintas disciplinas provenientes de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay, Perú y Uruguay. Como resultado de este proyecto se publicó la serie “Memorias de la Represión” (Siglo XXI Editores, 2002-2006). Sus publicaciones en este tema son numerosas. Entre ellas, Los trabajos de la memoria (Madrid: Siglo XXI, 2002), La lucha por el pasado. Cómo construimos la memoria social (Buenos Aires: Siglo XXI, 2017) y Cómo será el pasado. Una conversación sobre el giro memorial (con Ricard Vinyes. Barcelona: NED ediciones, 2021).

Ha sido profesora e investigadora visitante en numerosas universidades (El Colegio de México, Princeton, Chicago, Oxford, Amsterdam, Florida, Texas, entre otras). En 2006 recibió el premio que otorga la Fundación Konex y en 2013 el Premio Houssay a la “Trayectoria Científica en el ámbito de las Ciencias Sociales”. Al año siguiente fue nombrada Doctora Honoris Causa por la Université Paris –Nanterre / La defense.

Su vasta trayectoria incluye, además, haber sido miembro del directorio del Instituto de Investigaciones de las Naciones Unidas para el Desarrollo Social (UNRISD) y de la Comisión Mundial de Cultura y Desarrollo de Naciones Unidas (UNESCO), Fellow del Wissenschaftskolleg zu Berlín (2007-08) y miembro del Directorio Académico de dicha institución. Ha sido además Directora del programa de Postgrado en Ciencias Sociales del Instituto de Estudios Sociales (IDES) y la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS) entre 2004 y 2008, para continuar luego desempeñándose como docente y miembro del Comité Académico.

Además de sus trabajos sobre memorias y sobre familia y género, sus investigaciones más recientes se concentran en la problemática de la desigualdad social, que se plasmaron en la reciente compilación junto a Renata Motta y Sergio Costa, Repensar las desigualdades. Cómo se producen y entrelazan las asimetrías globales (y qué hace la gente con eso) (Buenos Aires: Siglo XXI, 2020). En 2020, CLACSO publicó Las tramas del tiempo. Familia, género, memorias, derechos y movimientos sociales. Antología esencial. (Buenos Aires: CLACSO, 2020).

Actualmente es investigadora Superiorad-honorem del CONICET y Presidenta del Instituto de Desarrollo Económico y Social (IDES) desde 2019.

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